17 agosto 2026

El Radar

"Rastreando la noticia"

Joshua Báez debutó como nadie antes en 150 años de Grandes Ligas

Joshua Báez escribió su nombre en la historia del béisbol este sábado al protagonizar uno de los debuts más espectaculares que se recuerden en las Grandes Ligas. El jardinero de los St. Louis Cardinals conectó tres cuadrangulares en sus primeros tres turnos oficiales, convirtiéndose en el primer jugador en la historia de MLB en conseguir tres jonrones en su partido de debut.

La hazaña ocurrió en el Wrigley Field de Chicago frente a los Cubs, escenario donde Báez dejó claro desde su primer turno que había llegado para hacer ruido. Su primer jonrón llegó precisamente en su primera aparición al plato, y posteriormente volvió a desaparecer la pelota en el cuarto y sexto episodios. Lo más impresionante fue que los tres batazos fueron hacia diferentes zonas del parque: derecha, centro e izquierda.

Báez terminó la jornada con tres cuadrangulares y cinco carreras impulsadas, contribuyendo decisivamente a la victoria de los Cardinals por 8-4 sobre Chicago. Su actuación no solo representó un comienzo soñado para un jugador de 23 años, sino que estableció una marca inédita en la historia de las Grandes Ligas, superando uno de los límites que durante décadas parecían imposibles de romper en un debut.

El logro resulta todavía más llamativo al recordar el camino recorrido por Báez. Seleccionado por St. Louis en la segunda ronda del Draft de 2021, el dominicano-estadounidense tuvo que superar dificultades en las Ligas Menores antes de convertirse en uno de los principales prospectos de la organización. En junio había demostrado nuevamente su extraordinario poder al conectar cuatro jonrones en un partido con Memphis, una actuación que anticipaba el espectáculo que finalmente llevaría al máximo nivel.

Con apenas un partido en las Grandes Ligas, Joshua Báez ya tiene una página propia en la historia del béisbol. Su nombre queda ligado a una hazaña que ningún debutante había conseguido en más de un siglo y medio de pelota profesional: tres jonrones en su primer juego y cinco carreras impulsadas. Ahora comienza el verdadero desafío: demostrar que aquella noche inolvidable en Chicago no fue simplemente un momento histórico, sino el nacimiento de una nueva estrella de los Cardinals.