18 abril 2026

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Cómo impacta la virtual victoria de Castillo en América Latina (y qué persigue Fujimori denunciando fraude electoral en Perú)

Con el 100 % de las actas procesadas, el candidato de Perú Libre ganaría las elecciones presidenciales, a la espera de menos del 0,5 % del escrutinio por contabilizar y el pedido de nulidad de la líder de Fuerza Popular.

Cómo impacta la virtual victoria de Castillo en América Latina (y qué persigue Fujimori denunciando fraude electoral en Perú)
Boleta con los candidatos Pedro Castillo y Keiko Fujimori, Buenos Aires, Argentina, 6 de junio de 2021Agustin Marcarian / Reuters

La fórmula electoral de Pedro Castillo, un dirigente sindical y maestro de escuela rural, se impone en una apretadísima segunda vuelta en la que sacó, con el 100 % de las actas procesadas, 8.817.280 votos, después de haber contado con 2.724.752 votos en la primera vuelta, hace menos de dos meses.

Un verdadero crecimiento aluvional a pesar de haber sufrido la peor ofensiva de criminalización y desprestigio de campaña alguna en Perú, un país que cuenta con un rabioso y derechista sistema de medios que, finalmente, no parece ser tan efectivo.

Su candidatura lució débil, sin medios, sin estructura y totalmente desconocida en la primera vuelta, pero terminó convirtiéndose en el eje articulador de una gran masa de votos de sectores populares, especialmente de las zonas rurales, donde arrasó de manera contundente.

En la medida que era señalado y vejado, iba tomando cuerpo la candidatura de ‘El Profe’, pero también se iba fortaleciendo la de su contrincante, la poderosa Keiko Fujimori, que creció aún más en número de votos que el propio ganador, ya que subió de 1.930.762 votos en la primera vuelta a 8.756.882 votos el 6 de junio, aunque mantuvo una votación similar a la de los procesos que había perdido en 2016 y 2011, todos muy cerrados. Así, el resultado oficial premia a Castillo por una milagrosa distancia de unos 70.000 votos.

La fórmula electoral de Pedro Castillo, un dirigente sindical y maestro de escuela rural, se impone en una apretadísima segunda vuelta en la que sacó, con el 100 % de las actas procesadas, 8.817.280 votos, después de haber contado con 2.724.752 votos en la primera vuelta, hace menos de dos meses.

Un verdadero crecimiento aluvional a pesar de haber sufrido la peor ofensiva de criminalización y desprestigio de campaña alguna en Perú, un país que cuenta con un rabioso y derechista sistema de medios que, finalmente, no parece ser tan efectivo.

Su candidatura lució débil, sin medios, sin estructura y totalmente desconocida en la primera vuelta, pero terminó convirtiéndose en el eje articulador de una gran masa de votos de sectores populares, especialmente de las zonas rurales, donde arrasó de manera contundente.

En la medida que era señalado y vejado, iba tomando cuerpo la candidatura de ‘El Profe’, pero también se iba fortaleciendo la de su contrincante, la poderosa Keiko Fujimori, que creció aún más en número de votos que el propio ganador, ya que subió de 1.930.762 votos en la primera vuelta a 8.756.882 votos el 6 de junio, aunque mantuvo una votación similar a la de los procesos que había perdido en 2016 y 2011, todos muy cerrados. Así, el resultado oficial premia a Castillo por una milagrosa distancia de unos 70.000 votos.